'Noche de Tormenta', la historia de VKook continúa
Kpop

'Noche de Tormenta', la historia de VKook continúa

¡El pequeño Tae poco a poco aceptará sus sentimientos!

Por: Karen Mondragon

‘Noche de Tormenta’ Quinta Parte



‘Así no es como se supone que debería ser’

Tae mordía su labio inferior mientras escuchaba los quejidos del alfa. Tapó sus orejas con la intención de no querer escucharlo más, no lo culpen, su pequeño corazón dolía de solo imaginar que Jungkook estuviera herido de gravedad.

Se encogió sobre la camisa que llevaba puesta, el olor del alfa lo tranquilizaba, pero su corazón estaba acelerado y pequeñas lágrimas se asomaban en la esquina de sus ojos. Se negó a entrar a la enfermería, no quería que Jungkook confundiera las cosas, él solo lo ayudó y se preocupó como cualquier lo hubiera hecho, ¿cierto?

Tae suspiró y una pequeña lágrima se deslizó sobre su mejilla, la quitó enseguida, pues las puertas se abrieron y un chico del equipo ayudaba al lobo a caminar, vio que le murmuró algo al oído y salió corriendo de regreso al campo.

-Gracias por esperarme.-Quiso sonreír pero le salió una mueca
-¿E-estás bien?

-Perfectamente, omega. Me duele un poco mi costilla izquierda, pero los calmantes harán efecto en unos minutos, tengo que volver al campo
-¡Estás loco?!.-Tae gritó y se tapó con sus pequeñas manitos, se sonrojó y carrascapeó.-Lo siento, es… es una locura, tú no puedes volver, te van a lastimar.-Sus últimas palabras salieron entrecortadas

En ese momento odiaba ser omega, sus emociones estaban alteradas y por más que quisiera ocultar su miedo no podía, su voz lo delataba. Jungkook sonrió y camino hacia él, como si el dolor que hace un momento tenía jamás hubiera existido.

-Soy el capitán, ¿recuerdas? Es mi deber seguir al lado de mi equipo, además, haz venido a verme, tengo que darte todo el espectáculo completo y me tienes que ver ganar.-Dijo guiñándole un ojo

Tae frunció el ceño y se cruzó de brazos.

-Torpe, arrogante. No me importa tu ego apestoso de alfa y estrella de fútbol, no quiere que vuelvas ahí, ¿entiendes?-Dijo dando un pisotón en el suelo.

No, Tae no iba a permitir que el alfa jugara, ¿qué clase de omega sería? Para Jungkook, la imagen del pequeño omega era la más adorable que había visto, ceño fruncido, su nariz arrugada, brazos cruzados sobre su pecho, era tan pequeño y aun así trataba de hacerle frente.

-Dios, eres adorable. ¿Puedo besarte?


Tae abrió la boca, boqueó pero no podía decir nada, ¿por qué era tan atrevido?

-Trato de cuidar a mi alfa y tú solo piensas en besarme

Ni siquiera de dio cuenta de lo que había dicho hasta que vio al chico frente a él abrir los ojos y como sus labios se curvaron en una sonrisa arrogante.

-No, espera, es d-d-ecir.-Pero el lobo lo miraba divertido y abrió los brazos haciéndole una invitación silenciosa.-¡Jungkook, escúchame!.-Gritó y agitó las manos tratando de expresar lo frustrado que se sentía. El alfa solo rodó los ojos y se acercó más a él, Tae no tuvo otro remedio que refugiarse en sus brazos, no sin antes darle un pequeño golpe en su pecho. La risa de Jungkook hizo vibrar su pecho.

-No te soporto

-Pero soy tu alfa.-Replicó y comenzó a acariciar su espalda de arriba abajo

-¿Puedes controlarte? E-esto no está bien

-Está más que bien

-No

-Sí

-No

-Por supuesto y esto también. -pronunció antes de tomar las mejillas del omega y darle un par de pequeños besos sobre su frente, nariz y labios

Y Jungkook tuvo que salir corriendo antes de que un furioso omega lo lastimará más, pero había válido tanto la pena ver sus mejillas sonrojadas y su puchero cuando lo dejó en medio del pasillo.

**

Tae se mordió el labio, al final decidió sentarse de nuevo en las gradas con Hobi, quien no paraba de repetir: “hiciste un gran espectáculo. Todos hablaron de ello y ahora saben que tú y Jungkook están saliendo”. Decidió ignorarlo, no necesitaba sentirse avergonzado, no ahora cuando faltaba el último cuarto del partido. El alfa parecía bastante sano, jugaba en buenas condiciones y es como si el incidente hubiera sido combustible para el equipo, pues tomaron la ventaja e iban ganando.

El omega estaba alerta, no quería que nada le pasará al alfa por su necedad de demostrarle algo. Ya se había colocado su playera, ¿Qué más quería? Sus oídos dolieron cuando todos los estudiantes gritaron a su alrededor, habían ganado y ni siquiera se dio cuenta de que estaba saltando abrazando a Hobi, estaba feliz. Nunca se había sentido tan bien en su vida.

Todos los jugadores hicieron un circulo y comenzaron a celebrar, pero Jungkook solo tenía un objetivo, correr en dirección a su omega. Saltó a las gradas y cuando lo tuvo frente a él, lo estrecho entre sus brazos y lo cargo. Tae se dejó llevar y envolvió sus brazos alrededor de su cuello.

-¿Lo cumplí, cierto? Te dije que tenías que verme ganar

El omega lo abrazo más fuerte y ocultó su rostro sobre su hombro, ni siquiera le importaba que acabara de jugar. Se sentía en casa.

**

Te estaba a punto de quedarse sin mejor amigo si Hobi no decidía cerrar la boca. Su mejor amigo no paraba de darle miradas divertidas y repetirle una y otra vez el tiempo que permanecieron abrazados

-Son la definición de adorabilidad y amor

Tae lo miro con una ceja levanta. Esa palabra ni siquiera existía.

-Todos en la escuela están hablando de ello, ¿viste twitter? Ni siquiera la victoria fue tan importante como el omega que colgaba como un koala de nuestro capitán

Tae cerró los ojos y contó hasta 10, tenía que ser paciente, se conocían desde que estaban en el vientre de su madre, ¿no iba a arruinar su amistad por ello o sí?

-Dios, ¿te imaginas cuando tengas su mordida?
-Hobi, sino te callas en este momento te juro que nunca probarás de nuevo las galletas de mi madre

Y pareció funcionar, pero su amigo lo miró con reproche, como si hubiera sido la peor cosa dicha en el mundo. El omega estaba nervioso, no sabía cómo fue capaz de aceptar la invitación del alfa. Una fiesta para celebrar en uno de los restaurantes de comida rápida favorito del equipo.

Tae esperaba pacientemente, había muchos alumnos, ni siquiera en las reuniones escolares asistían tantos. Tenía que esperar mínimo una hora para hacer su pedido y comer. Estaba aburrido, además juro ver a la omega de sus pesadillas rondando al otro lado del lugar.

-¡Dios, mira eso!.-Gritó Hobi. El omega alzó la vista y dos grandes charolas fueron dejadas en su mesa.-Esto es genial..-Dijo su mejor amigo mientras comenzaba a devorar las papas fritas

Sus mejillas se sonrojaron, ¿por qué tenía que ser tan amable? Le hacía todo más difícil

-Espero no haberme equivocado, pequeño. Como soy el capitán, tengo ciertos privilegios, así que decidí pedir por ustedes o tendrían que esperar mucho

No sabía que decir, solo asintió con la cabeza y ni siquiera se atrevió a decir nada cuando Jungkook se sentó a su lado y comenzó a comer. Con manos temblorosas y resignando a su destino, tomo su hamburguesa, a veces Jungkook podría ser lindo, solo un poco, no es que disfrutara de los besos que el lobo se encargaba de dejar en sus mejillas y la malteada de vainilla era lo más dulce y delicioso que había probado, incluso se permitió contarle un poco sobre su vida escolar al alfa.

-¿Entonces, serás como nuestro guardaespaldas personal?.-Preguntó Hobi con las mejillas llenas de kétchup

-Hobi.-Siseó el omega, él realmente no quería parecer patético frente a Jungkook, los molestaban, pero no tanto para necesitar la “protección” como si se tratara de dos niños indefensos

-Si los molestan, no duden en decirme. Nadie puede meterse con mi omega.-Tae fingió que las manchas en la mesa eran más interesantes, pero unos dedos se posaron sobre su barbilla y lo obligaron a mirarlo a ojos ojos.

-¿Nadie te va a lastimar, me crees?

Tae apretó los labios y solo porque ya había cometido varias tonterías ese día, se acurrucó sobre su pecho. No le estaba haciendo daño a nadie, solo su omega quería sentirse consentido por un momento. Agradeció en silencio cuando Jungkook lo rodeó con sus brazos sin decir nada. No era necesario.

Pasaron algunos minutos en silencio, el abucheo de los estudiantes aún se escuchaba por todo el restaurante y un leve suspiró lo saco de su comodidad.

-Yo….-¿Era su imaginación o Jungkook estaba nervioso?.-Pequeño, si vamos a comenzar una relación, es mejor ser sinceros

¿Relación? ¿Ser sinceros? ¿De qué hablaba? Solo estaban pasando tiempo entre.. amigos. Sí, eso eran, pero no se atrevió a salir de su escondite.

-Sabes que se dicen muchas cosas de mi en la escuela, pero te prometo que nada es verdad, bueno, no todo. Solo quiero que estés seguro de que no estoy jugando contigo, ¿de acuerdo? Desde la noche del campamento he estado pensando en todo esto, ni siquiera me importa qué tan apresurado sea. Eres mi omega y  yo soy tu alfa, es inútil negarlo.

¿Su alfa? Tae ni siquiera estaba seguro de lo que sentía por él. Tenía miedo, no solo por los rumores, él no era un chico muy seguro de sí mismo y lo ocurrido con la chica en los vestuarios solo lo aterrorizó. ¿Siempre sería así? Chicas llegando a montones a reclamar una relación inexistente con Jungkook y él obteniendo un corazón roto. Apretó los ojos y se abrazó más al alfa. No quería pensar en nada más, al menos no por ahora. Se tomaría las cosas con calma, ya después se arrepentiría de sus acciones.

No pasó mucho tiempo, hasta que una voz ajena interrumpió su pequeña burbuja. Se separó a regañadientes de Jungkook y recibió un beso en su frente como recompensa, un chico del equipo lo había ido a buscar por no se qué cosa. Estaba molesto, solo quería estar con él, ¿era tan difícil de entender que no se metieran en la burbuja que creó solo para ellos dos?

Se cruzó de brazos y miro en la dirección por la que su alfa desapareció. Hobi estaba tratando de colarse en la fila y conseguir otro combo. Lobo ambicioso, nunc tenía suficiente comida, río bajito y suspiró. Fue un toquecito en su hombro lo que lo hizo girarse

-¿Tae, cierto?

El no contestó, ni siquiera conocía a ese chico. Tenía el uniforme del equipo y parecía amable. Era un beta

-Hey, no vengo a hacerte daño, ¿ok?.-Dijo alzando las manos en señal de inocencia.-Órdenes de mi capitán

Tae frunció el ceño

-Jungkook te está esperando en el estacionamiento, la fiesta está por terminarse y quiere llevarte a casa, además, quiere escaparse de los chicos o lo obligarán a ir a una fiesta mejor organizada

Tae miro sobre su hombro en busca de su amigo, no podía irse sin él

-Tu amigo también puede venir, lo buscaré por ti, ¿de acuerdo? Pero tienes que irte ya, no tienes idea de lo insistentes que son los del equipo

El omega ni siquiera dudo, no tenía por qué hacerlo. Asintió y se levantó de la mesa, el chico le hizo señas hacia la puerta trasera del restaurante mientras se giraba en dirección a Hobi.

Y Tae hubiera querido jamás haberle hecho caso a su instinto, deseaba nunca haber confiado en las personas y plantearse la idea de tener a Jungkook como alfa, pedía a gritos nunca haber tenido miedo aquella noche, porque en cuanto cruzo la puerta trasera, sintió una punzada en su pecho.
 

Así no es como se supone que debería ser, no debería sentir ganas de llorar, Jungkook no debería haberle dicho palabras hermosas minutos atrás si iba a besar a otra chica a sus espaldas.

Continuará.

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