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Noche de Tormenta, el miedo es tu peor enemigo
Kpop

Noche de Tormenta, el miedo es tu peor enemigo

Las cosas no podrían empeorar más, ¿o sí?

Por: Karen Mondragón

Capítulo 19 “Miedos”

Había pasado una semana desde su regreso, Tae ya no tenía miedo, pero no podía evitar sentirse triste. Todos los días se preguntaba si Jin estaba bien, incluso pensó en Jimin. Nunca se había dado cuenta cuánta diferencia podía haber entre los lobos, porque aunque fueran igual que ellos, sabía que de cierto modo no eran libres, algo irónico dado que vivían en una manada, sin reglas, sin leyes más que las propias, pero ni siquiera podían decidir por sí mismos.

Casi se echa a llorar una noche al imaginar lo que hubiera pasado si Jungkook no hubiera ido a buscarlo, si Yoongi no los hubiera defendido. Sabía que no le harían nada malo, pero no sería feliz, no tendría a su madre horneando galletas por la mañana, no tendría a Hobi quejándose de tener hambre todo el tiempo o porque había terminado uno de sus videojuegos en tiempo récord y estaba nuevamente aburrido.

Tenía miedo de volver ahí, de que lo fueran a buscar, pero sabía que de todos modos, su alfa volvería a protegerlo y el pánico se iba, justo como esa noche. Entonces, Tae estaba decidido a superar lo mucho que había vivido en un par de días.

El omega observaba como caían algunos copos de nieve, pintando de blanco las copas de los árboles, no podía dormir y si era sincero, comenzaba a sentirse atrapado, pero su madre se había vuelto protectora, incluso paranoica, si lo dejaba salir, a otro lugar que no fuera la escuela, tenía miedo de que volviera a desaparecer.

Estaba  perdido en sus pensamientos, cuando el timbre de su celular le alertó de un nuevo mensaje y sonrió. Su madre podría ir a recogerlo después de que las clases terminarán, pero tenía la fortuna de que su alfa asistiera a la misma escuela. Se alejó de la ventana y tomó su celular, sus manos temblaban, no es que estuviera nervioso, se negaba a aceptarlo, afuera hacía frío y le daba la excusa perfecta para no sentirse avergonzado por los nervios que sentía con el alfa.

“No estarás despierto, ¿verdad”


Tae sonrió y se acomodó de nuevo bajo las cobijas

“No”

“¿No? Entonces, ¿por qué me respondes, omega? Deberías estar dormido”

Jungkook siempre lo hacía reír, tecleó su respuesta y espero, miró en dirección a su puerta, del otro lado todo estaba silencioso y oscuro, sabía que madre dormía, pero no quería que lo atrapara mensajeándose de madrugada. La luz de su celular le alertó que tenía la respuesta de su alfa

“No puedo dormir…”

“Hey, ¿algo está mal?”

Pero Tae ni siquiera pudo contestar, porque el alfa ya estaba llamándolo,

-¿Omega?-Dijo en cuanto contestó, estaba nervioso y la voz suave y rasposa de su alfa no le ayudaba en nada

-Y-yo

-Tae.-Dijo en un tono divertido, adoraba cuando su pequeño novio se ponía todo tímido y suave, también admitía que era porque le gustaba molestarlo, Tae podía parecer aun gatito enojado cuando no le gustaban sus bromas

-¿Por qué llamaste? Hace un momento me regañaste por no estar dormido, debería decir lo mismo de ti, Jeon

-Oh, ¿nos estamos poniendo serios señor Kim?

-Solo cállate.-Bufó molesto consigo mismo por perder toda la seriedad que pretendía para no sentirse intimidado por el lobo

-Lo siento pequeño.-dijo riendo.-Entonces, ¿vas a decirme por qué no puedes dormir?

Y Tae nunca iba a admitir que le encantaba el tono de preocupación en la voz de Jungkook, cuidándolo, protegiéndolo, como lo hizo desde que lo conoció

-Solo pensaba, es todo.-suspiró, a veces ni pel mismo se entendía

-¿Seguro? Tae, si tienes miedo…

-No.-lo interrumpió.-No lo hago, alfa. Solo, ¿estarán bien?

La línea se quedó en silencio, el alfa se sentía incómodo sobre los otros lobos, no es que los odiara, sabía que su chico tenía un gran corazón y simplemente estaba preocupado, pero la sensación agria en su estómago era señal de que estaba celoso, no lo quería pensando en otro alfa que no fuera él

-Lo están.-Dijo después de un rato.-Son su familia, Tae. No les harán daño

-Pero, tu a-amigo, ellos no estaban de acuerdo y…

-Confía en mí, están bien pequeño. Te lo prometo

-¿Lo prometes?-Susurró

-Te lo juro. No les harán nada, entiendo que sean un poco intimidantes y esas cosas

Tae rodó los ojos, intimidantes no era la palabra, no los consideraba como personas malas, pero ser lo suficientemente egoístas para lastimar a otros solo por una tonta costumbre era horrible

-Aunque su familia o su líder estuviera furioso, Yoongi jamás permitiría que le pusieran una mano encima a ese chico y a tu amigo Jin, ¿recuerdas lo que escuchamos, verdad?

-Sí.-dijo sonriendo hacía el teléfono.-Lo sé, alfa. Solo… pensaba en que nuestra vida es muy diferente, yo no recibí más que 2 semanas sin poder salir p-pero ellos… ¿y si los golpean?

Jungkook suspiró, no quería a su omega asustado, no quería escucharlo llorar

-No pasará, pero, ¿te gustaría ir y comprobar que están bien?

-¡No!.-Gritó arrepintiéndose enseguida, no quería que su madre saliera de la habitación y lo castigará sin su teléfono también, pero la idea de volver a ese lugar lo aterraba y no se había dado cuenta hasta ahora.

No quería ir, no quería que algunos lobos enojados les hicieran algo por golpear a Jimin o por ser amigo de Yoongi

-¿Tae?.-La voz de su alfa lo distrajo de sus pensamientos

-Lo siento, es… solo no quiero volver ahí, ellos… podrían hacer algo

-Nunca dejaré que te hagan daño, Tae.-dijo firme, sincero. Sabía que las divagaciones de su omega eran puro pánico, pero lo necesitaba tranquilo y aunque nada de sus ideas se hicieran realidad, él volvería a recibir otra paliza si fuera necesario solo por mantenerlo a salvo.

-Si te sirve de algo.-continuó.-Yoongi no está muy tranquilo tampoco, quizás él regrese solo para ver cómo están las cosas, después de todo, ese chico es su pareja

Tae frunció el ceño, era la segunda vez que su alfa evitaba decir el nombre de Jimin y una idea se le vino a la cabeza, disipando cualquiera de sus pesadillas de hace unos segundos

-¿Quién?, ¿Jimin?-dijo en tono divertido y sonando lo más inocente que pudo

-Omega....-Y Tae podía jurar que su alfa tenía el ceño fruncido cuando lo escucho sisear al otro lado del teléfono

-¿Sí?-Y aunque tenía las mejillas sonrosadas y su corazón latía con fuerza, fue capaz de aguantarse los nervios con tal de enfadar a su alfa, solo un poco

-Sé cómo se llama, ¿de acuerdo?.-Casi gruñó

-¿Cómo se llama’-Dijo soltando una risita

-Tae, por favor.-Se quejó. ¿Podían culparlo? Ese pequeño chico le había querido arrebatar a su omega y aunque fuera el alfa más amable de la Tierra, no lo quería cerca de él, nunca.

-¿Qué? Solo quiero tener una conversación clara y entendible alfa, necesitas ser sincero

Oh y Jungkook no dejaría pasar las palabras de su omega

-Honestidad entonces

-Así es.-Tae se sentía feliz y satisfecho consigo mismo por creer que le había ganado por una vez a ese alfa engreído, presumido, guapo y suyo… pero estaba tan equivocado

-Bien, ¿quieres que sea claro bebe?

-Mmh.-Su corazón salto ante el apodo

-Tae

-Te escucho.-El omega se sentía un poco mal solo por hacerlo enfadar, pero le gustaba verlo celoso

-Te quiero omega.-Soltó y Tae juró que su corazón se detuvo por unos segundos, su estómago se sintió pesado y se le secó la boca

Y bueno, eso era lo suficientemente honesto para tomarlo con la guardia baja. Aunque no era la primera vez que lo habían dicho, Jungkook sonaba tan serio, tan… ¿enamorado? No, era muy pronto, pero Tae sabía que las palabras que habían compartido durante esos días eran por todas las emociones que experimentó por estar lejos de su casa, con su alfa herido.

Y Jungkook parecía haber adivinado sus pensamientos, porque habló de nuevo

-¿Tae? Escucha yo…

-También te quiero.-Dijo soltando un pequeño chillido cuando las palabras abandonaron su boca, escondió su rostro bajo la almohada y apretó los ojos, como si eso lo pudiera salvar de su vergüenza

-Oh pequeño, me asusté, creí que… sabes olvídalo. Solo puedo prometerte que cuando te vea voy a besarte, mucho.

-Jungkook-.Chilló de nuevo

-Estoy siendo honesto, bebé. ¿Sabes qué haré también? Voy a regalarte todas mis sudaderas, olerás a mí.-Dijo emocionado, como si fuera el mejor plan del mundo

-Tu ropa es enorme, bobo

-Las usarás, es lo que hacen los omegas, usan la ropa de sus novios

-No

-Adoras la idea, bebé. ¿Aún tienes la camiseta que te dí?

Y Tae sonrió, porque justo estaba usándola como pijama, era enorme y lo cubría perfectamente

-No

-Apestas mintiendo

-Pero así me quieres

-Así te quiero, omega

-Bien, las usaré.-Fingió rendirse y soltó un bufido exagerado

-Entonces.-Dijo cuando ambos dejaron de reírse por sus palabras.-¿Estarás bien?

-Lo estaré, trataré de no pensar en… eso

-Hey, no bebé. Puedes preocuparte todo lo que quieras, esos dos no la pasan muy bien, pero no pienses en nada malo, ¿correcto?

-Bien.-dijo bostezando, el sueño poco a poco comenzaba a aparecer

-Bueno, tú pequeño alborotador, será mejor que te duermas

-Lo haré, gracias por llamar, alfa

-Siempre

**

La segunda semana, pasó volando, pero su alfa había cumplido su promesa y su armario ahora estaba lleno de enormes sudaderas, calentitas y con el aroma de su alfa. Hobi no dejó de molestarlo, hasta que lo amenazó con nunca volver a probar la comida de su madre

-Bien, lo que sea

-Amas la comida de mi madre

-Exacto, la comida, a ella, no a ti, traidor

Tae se encogió de hombros y le sacó la lengua

-¿Podrás salir luego de este domingo, verdad?

El omega asintió sin dejar de leer el libro que tenía en sus manos, se habían reunido por un proyecto escolar y aunque no le gustaba hacer deberes los fines de semana, era el último de su castigo

-Sip, Jungkook podrá invitarme a salir oficialmente

-¿Ese alfa, tonto y presumido? El alfa que oh, y repito tus palabras, “es un atrevido insensible por robar mi primer beso”.-Imitó una voz chillona

-Mi madre cocinará lasaña, ¿quieres quedarte a cenar o prefieres que le diga que te irás temprano a casa?-Lo miró con una ceja alzada

-Dios, te odio. Eso es sucio, es muy muy bajo Kim Taehyung. La comida no debería usarse para lastimar a tus amigos.-Dijo señalándolo con un dedo, acusador, indignado

Tae rodó los ojos y le sonrió y aunque quiso evitarlo, su mente se concentró en un chico, alto, muy hablador y quien también amaba la comida. Suspiró un poco cansado, triste. Jin se había ganado un poco de su cariño en poco tiempo, si tan solo no perteneciera a esa manada o si las cosas fueran diferentes, incluso él también podría sentarse a la mesa para devorar todo lo que su madre preparara.

**

Jungkook había podido regresar a los entrenamientos luego de unos días, sus costillas no estaban tan lastimadas como pensó. Aún tenía algunas molestias, pero prefería volver a su vida habitual y olvidar todo lo que había pasado.

Su omega se había ido a casa hace poco, no podría llevarlo a una nueva cita hoy, su entrenador lo había amenazado con retirarle el puesto de capitán luego de que enfrentará a Alex. No era un alfa violento, pero el tipo se había ganado una paliza por haber expuesto a su omega de ese modo. Ni siquiera le dio tiempo para excusarse cuando lo estrelló contra los casilleros y lo golpeó. Yoongi lo amenazó con revelar algunos mensajes comprometedores que tenía en su celular y en su cuenta de correo si se quejaba con el director, así que la versión fue bastante sencilla: el tipo era un homofóbico, todos se lo creyeron, pues no sería el primer alumno que se portaba violento con sus compañeros con gustos diferentes a los suyos. El amigo de Jungkook había logrado hackear su móvil gracias a la hermosa computadora nueva que le habían regalado, Jungkook casi se queda sin ahorros, pero era lo menos que podía hacer luego de que los salvara.

El alfa estaba vendando sus manos para salir al entrenamiento, cuando unos golpecitos llamaron su atención

-Hey, ¿qué haces aquí?.-Preguntó mirando a Yoongi

-Tengo que hablar contigo, J. ¿tienes tiempo?

-El entrenamiento ya casi empieza, ¿es urgente?

-Diría que sí, pero puedo esperar

Su amigo lucía realmente serio y Jungkook rezó por que no fuera nada relacionado con su omega. Acordaron verse en la cafetería una vez que terminara, pero no pudo concentrarse, recibió algunos gritos del entrenador, pero la mirada que le había dado Yoongi lo tenía preocupado. Se duchó, guardo sus cosas y camino por los pasillos de la escuela.

Su amigo estaba sentado en una de las mesas con un vaso de café y bajo las lámparas de la cafetería, al fin notó un pequeño golpe sobre su pómulo

-¿Yoongi?

-Hey, siéntate, no tardaré mucho

Jungkook frunció el ceño y se colocó frente a él, sus manos temblaban

-¿Qué sucede?.-Sonó un poco desesperado

-Tae no está en peligro, J. No te asustes.-Lo miró directamente a los ojos y el alfa soltó el aire que estaba reteniendo

-Bien, lo siento. Creí que..

-Es Jimin.-Lo cortó

-Dijiste que no era sobre Tae.-Lo miró mal

-Y no lo es, tu alfa está a salvo. En fin, decidí volver. Fui porque… no podía solo quedarme de brazos cruzados- Esto.-dijo señalando el moretón en su cara.-Fue un regaló de mi padre. Por supuesto que como el cobarde que es no lo hizo él mismo, pero uno de sus hombres sí

Jungkook no dijo nada, esperando que continuara

-Ninguno de sus hombres me había golpeado antes, pero parece que las cosas cambiaron un poco. Supongo que ser su hijo ya no da ventaja ahí

-¿Te hicieron algo?

-No, J. No más que lo que ves, pero… ni siquiera pude entrar, me retuvieron en la carretera antes de que pudiera poner un pie en el bosque. No me quieren ahí

-¿Ese chico lo ordenó?

-No.-Dijo apretando la mandíbula.-Ni siquiera podría ordenar algo si quisiera, al parecer su puesto en la manada corre peligro

-¿Y, eso es bueno no? Quiero decir, esos dos…

-Cuando alguien decepciona a esos lobos, tiene que hacer sacrificios, tiene que demostrar su lealtad hacia ellos, que los suyos le importan, Jimin… se equivocó con Tae y los lobos ya no confían en él, amenos…

Pero el alfa no terminó de hablar cuando una figura alta apareció a sus espaldas. Jungkook se puso de pie rápidamente, mirándolo inseguro, con algunos golpes, parecía desesperado

-¿Tú que haces aquí?

Yoongi se giró y abrió los ojos, si Jin estaba ahí era una mala señal, porque él jamás había salido de la reserva, pero si fue capaz de ir en contra de todas las reglas y aparecerse frente a ellos, era por algo… y por primera vez Yoongi sintió temor.

**

 

-Él te ama

-Deja de ser tan ingenuo y deja de creer en las promesas de la gente

-Por favor, solo escucha. Madre no puede obligarte

-Cállate, Jin. Solo… cállate

-Tienes que confiar en mí, por favor, solo hazlo

-Desde el día que me convertí en alfa, esa promesa se rompió, por eso se fue

-Jimin.-Rogó.-A él nunca va a importarle que seas como él, si tú se lo pides cumplirá su promesa, lo sé, porque aunque seas alfa de todos modos sigues siendo su pareja….



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