Noche de Tormenta Capítulo 26, hay promesas que deben ser cumplidas
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Noche de Tormenta Capítulo 26, hay promesas que deben ser cumplidas

Las promesas se cumplen y hay sueños que vuelven a repetirse. 

Por: Karen Mondragón

Noche de Tormenta Capítulo 26 “Escape”

-No importa si no me aceptas, cumpliré mi promesa de todos modos…

**

Yoonging estaba comenzando a desesperarse, Namjoon se paseaba de un lado a otro tomándose su tiempo, como si tuvieran oportunidad de desperdiciar los minutos ante la situación en la que se encontraban.

El alfa gruñó inconscientemente, provocando que Namjoon soltará una risita y lo mirara con una ceja arqueada, ahora entendía porque él y Jin habían terminado juntos

-Lo que voy a decirte no es fácil

-Llevas repitiendo la misma cosa desde hace unos minutos, no me importa lo que sea so…

-Escucha.-Dijo interrumpiéndolo con una sonrisa para nada agradable en su rostro.-Lo que voy a decirte no es fácil y una vez que lo sepas es tu decisión hacer lo que te parezca más conveniente

-Mhm, me estoy haciendo viejo aquí.-Se cruzó de brazos y rodó los ojos

El beta frente a él adopto una postura firma, a veces le parecía exagerado su formalismo, pero trabajar tanto tiempo junto a su padre nadie podía mantenerse blando ante un alfa de su rango. Namjoon lo miró, como si buscará algo en su mirada que le indicará que podía hablar. Honestamente, se estaba asustando, pero nunca iba a admitirlo

-Entonces….-soltó al límite de la exasperación

-Jimin es tu pareja.-dijo simple

-Vaya, malditamente me sorprendiste, es decir… ¿eres pariente te la anciana? Creí que estaba aquí todo emocionado por salvar a quien creo que es mi alma gemela porque de pronto mi cerebro dejo de funcionar.-Gritó, pero realmente estaba comenzando a desesperarse

En cambio, Namjoon le sonrió de lado y soltó un bufido

-Lo siento, no me explique, ¿correcto? Quise decir que tienes todo el derecho de reclamar a Jimin como tu pareja, el pequeño es un omega después de todo

Y Yoongi comenzó a reírse, como si fuese la cosa más graciosa del mundo, no eran tan abierto en mostrar sus emociones, pero la revelación del beta sonaba tan absurda como la relación que mantenía con su padre.

-¿Sabes por qué me fui de aquí cierto?

-Querías ser libre.-Contestó simple

-Sí, bueno, esa es la versión corta de la historia, pero en realidad me fui porque aquí no había nada más para mí, lo supe esa misma noche en la que todos ustedes celebraron a su nuevo consejero, Jin tenía que haber tomado el puesto, ¿no te lo dijo? Pero para suerte de esa bruja a la que llaman madre, su hijo pequeño se presentó como alfa. Yo no podía….-Se cortó de pronto, tratando de no sentirse patético por huir sin más, dejando una promesa inconclusa y conformarse con un amor unilateral

-No podía haber marca, ni cortejo, nada. Me habría importado poco lo que mi padre hubiese dicho.-Sonrió de lado.-Lo que su madre dijera, si yo hubiese sabido lo hubiese reclamado

-La gente comete errores.-Namjoon se encogió de hombros

-No fue un maldito error, era la realidad. No sé qué pretendes pero yo n…

-No pretendo nada.-Dijo levantando la mano para detener su arranque.-Lo que te digo es la verdad, no soy el soldado más leal, pero nunca miento

-Hasta hace poco trabajabas para mi padre

-A tu padre le jure proteger esta manada, lo he hecho, tú no representas una amenaza, ¿o sí?-Lo miro burlón

-Mis órdenes fueron capturarte, no matarte, no miento, en todo caso las palabras de Jin, no mías. Su hermano lo conoce mejor que nadie, por eso huyó, quizás mi chico confía demasiado en alguien como tú. ¿Otro error Yoongi? Podrías largarte de nuevo y dejar que ese chico se empareje con otro

Y aunque el beta sabía defenderse muy bien contra otros lobos, Yoongi no era un alfa común, no por nada era el heredero. Namjoon solo sintió un fuerte dolor extendiéndose por su espalda cuando el alfa lo tomó del cuello de su chaqueta y lo estampó contra la pared

-Será una buena idea que te calles en este momento.-Gruñó, a pesar de la herida que le escocía en su costilla, Yoongi era capaz de someterlo bajo sus puños

-No te agrada, ¿cierto? La idea de perderlo aunque el pequeño ni siquiera lo acepte todavía. Si no confías en lo que te digo, no será tu padre ni su madre quine lo aleje de ti, serás tú mismo

Yoongi apretó la mandíbula, pero terminó por alejarse

-¿Cómo lo explicas? Estuviste ahí.-Susurró sin mirarlo.-Estaba dispuesto a reclamar al omega de otro lobo, seguro que su alfa no es una maldita mentira


-El chico era lindo, era un poco obvio, pero eso no prueba nada.-Explicó.-Jimin es omega y la única que pudo haber cambiado esa naturaleza es la anciana, por órdenes de su madre

-¿Estás de broma, cierto?

-No. Pudo inhibir a su lobo, tiene el aroma de alguien como tú, pero no lo es. Responde a tu voz de mando, ni siquiera en alfas enlazados es tan fácil y lo sabes, es difícil que alguien de tu especie se doblegue tan fácil

-¿Qué hay de Tae?

-Ya te lo dije.-Repitió de nuevo.-Atracción, algún tipo de fijación, nada más, si vivieras parte de tu vida creyendo que eres algo y alguien llama tu atención, es inevitable confundirlo con tu alma gemela, las emociones y el instinto de Jimin no son iguales a los de nosotros debido a lo que su madre le hizo

-¿Crees que todo esto lo haya matado? A su lobo, quiero decir.-Preguntó con verdadero temor

-No, te aseguro que no.-Respondió con calma.-Jamás habría respondido a tu voz, tú lo sigues sintiendo en tu interior, pero necesita de ti

-¿Y se supone que debo decirle la verdad? Como ¿justo ahora? Haz vivido aquí el tiempo suficiente para darte cuenta que ese chiquillo no es fácil

-Si no se lo dices jamás va a creerte y seguirá bajo las garras de su madre, me temo que incluso si tenemos que salir de aquí con ustedes dos a salvo, tendrás que marcarlo

-¿Estás loco?.-Gritó

-Es la única forma

-No, malditamente no. Nunca voy a obligarlo, podre odiar todas sus costumbres, pero el lazo es lo único que considero sagrado, mi madre fue reclamada en contra de su voluntad y ya no está aquí. No voy a obligarlo a estar conmigo

-Jin..

-Jin no está aquí.-Escupió.-Salvare a su hermano, pero no de ese modo, puedo usar mi voz de mando

-¿En serio crees que es fácil? Tu padre te quiere, a su modo pero lo hace, incluso si solo quiere tu trasero en su lugar, pero no lo subestimes Yoongi. Las órdenes para ti fueron claras: te quiere vivo, pero Jimin no podría importarle menos

-Su madre jamás lo dejaría morir

-No, pero una omega frente a un ejército que solo obedece a un lobo no es la mejor de las ventajas

Yoongi se quedó callado por varios minutos, mirando a la nada. Con un nudo obstruyendo su garganta por imaginar el infierno por el que habría pasado Jimin, si él mismo no lo sabía, no quería imaginarse cómo fue que lograron dominar a su lobo. Namjoon simplemente lo observó, sin perder de vista a los hombres que había traído consigo, no quería perderlos de vista, no cuando estaba a punto de traicionar a su líder y largarse de ahí.

El alfa soltó un fuerte suspiro, sus ojos rojos y húmedos por las lágrimas que estaba reteniendo. Nunca había tenido tanto miedo. Quería irse a casa, a salvo, con su omega

-¿Qué tenemos qué hacer?-susurró frío, decidido.

**

Jimin sentía sus extremidades rígidas, su cabeza palpitaba amenazando con una fuerte migraña, sentía la boca seca y sus muñecas ardían. Sabía que era inútil tratar de soltarse, cuando solo se provocaría fuertes heridas en sus manos. Sabía que su madre era estricta, pero no hasta ese punto.

Cuando el padre de Yoongi los encontró, realmente pensó que el alfa se enfrentaría a su padre, pero ni siquiera tuvo oportunidad de defenderse. No sabía a dónde se lo habían llevado, pero el resto de los soldados lo escoltó hasta llevarlo frente a su madre.

“No deshonrarás a esta familia como lo hizo tu hermano”, fue lo que le había dicho. Luego, simplemente fue llevado al sótano donde sus muñecas fueron atadas con un alambre oxidado y con restos de tierra y sangre. Ahora sabía el tipo de castigos que recibía Jin.

El omega mordió su labio, reteniendo el chillido que amenazaba con escaparse de su garganta. Sentía sus mejillas húmedas, la última vez que recuerda haber llorado fue cuando Yoongi no apareció en su fiesta y se enteró al otro día que había desaparecido.

Había perdido la noción del tiempo, pero estaba seguro que ya era demasiado tarde, el frío que le colaba en los huesos y el cansancio que caía sobre su cuerpo le dio una idea. Se sentía hambriento, herido, pero sobre todo con mucho miedo. Por primera vez no sabía que se supone que debía hacer o cómo serían las cosas.

Apretó los ojos y comenzó a llorar. Su cuerpo se sacudía en temblores, sus hombros le dolían por tener los brazos alzados en la misma posición.


**

No supo cuando se quedó dormido, su garganta dolía. Jimin parpadeó tratando de acostumbrarse a la luz de la mañana que lograba colarse por las rendijas del lugar. Logró despertar por completo justo a tiempo para ver a su madre cruzar la puerta y bajar las pequeñas escaleras hasta el fondo del sótano. La omega lo miro de arriba abajo, parecía dolida, pero nunca perdió el ceño fruncido.

-Nunca quise hacerte esto

-Sácame de aquí.-Susurró.-P-prometo que lo haré bien esta vez, madre

La loba apretó los labios y suspiro

-¿Cómo puedo confiar en ti? Tu hermano nos traición, pequeño. Ahora solo somos tú y yo

-Madre, por favor.-suplicó en voz baja

-Anoche estabas con él

-No, yo… no.-Balbuceó sin saber qué decir, porque honestamente ya no entendía nada

-Te pusiste en peligro, nos pusiste en peligro, bebé. Ese chico pudo haberte acusado de traición, su padre es el maldito líder Jimin

-Mamá, por favor.-Sollozo. La piel de sus muñecas ardía y la sangre comenzó a escurrir por sus brazos. Estaba exhausto. Solo quería salir de ahí

-Tengo que saberlo Jimin, estar segura que no echarás a perder todo lo que he hecho por ti, eres un alfa fuerte mi amor. ¿Serás un buen niño con mami?

-Mamá.-Chilló más fuerte. Vulnerable y roto. ¿Por qué no lo desataba? Él siempre cumplió, se sentía amado, feliz de poder demostrarle a su madre que podía con sus obligaciones, pero… ¿por qué? Justo ahora necesitaba un abrazo de su parte, escuchar que lo había hecho bien, tal como solía hacerlo cuando era pequeño. Ahora lucía tan dolida, ¿qué hizo mal?

-Mamá, me duele.-Lloró.-Por favor

El omega gritó de dolor cuando su madre le dio la espalda, dejando morir sus esperanzas por salir de ahí, pero antes de que pudiera subir el primer escalón, la puerta se abrió revelando a un alfa sosteniendo a una de las omegas que le servían

Namjoon se asomó detrás de ella y le sonrió

-Gracias, puedes irte de aquí.-dijo serio mientras la chica huía

-¿Qué demonios haces tú en mi casa? El maldito de Heongdae te mandó, ¿no es cierto?.-Escupió

-En realidad, son órdenes de su hijo.-Sonrió con burla

-Veo que compartimos el mismo repudio por mi padre, Yerim.-Yoongi apareció en la puerta y comenzó a descender las escaleras.-Es una verdadera molestia, lo sé, pero tú querida eres una peste con la que vamos a tener que terminar

El alfa lucía imponente ante la omega

-No te atrevas a ponerme una mano encima.-Demandó retrocediendo

-Lo lastimaste.-Dijo frío. Mirándola directamente a los ojos, queriendo helarle la sangre con la mirada. Yoongi estaba furioso, pero su lobo había tocado el límite en cuanto pudo oler la sangre de su omega en el aire. Caminaba con pasos lentos hacia ella. Sigiloso, como una bestia con su presa

-Lo lastimaste de tantas formas, Yerim, ¿qué clase de omega le hace eso a sus propios cachorros? Te voy a decir algo.-Dijo sonriendo para luego inclinarse sobre el oído de la omega, estaba paralizada. Yoongi se regocijaba por dentro al ser capaz de escuchar los acelerados latidos de su corazón.-Vas a escucharme muy bien, ¿entendido?

El alfa se incorporó nuevamente y miró sobre su hombro, hacia el pequeño que no dejaba de llorar, pero pareciendo tan perdido en su dolor como para darse cuenta de lo que estaba pasando

-Me voy a llevar a Jimin de aquí y tú no vas a moverte de tu lugar, Yerim. No queremos que las cosas se pongan feas, ¿verdad? Tus hombres allá afuera.-Dijo soltando una risa negando con la cabeza, nunca despegó la mirada de Jimin.-Esos chicos no existen más, sabes a qué me refiero, eres inteligente. Así que… mi oferta es esta, por una maldita vez vas a dejar de ser una basura como madre y vas a olvidarte que alguna vez pariste a tus bebés. Tú menos que nadie merece ser llamada madre

-N-no vas a llevarte a mi hijo, maldito. No pondrás tus manos sobre él

-Oh querida, no es una opción para ti, en realidad mi oferta es darte una salida y que salgas con vida, no estoy negociando. Jimin no va a quedarse aquí.-Gruñó bajo, usando su voz de mando

-T-tu padre.-Soltó con dificultad

-Oh, Hongdae. El bastardo es más inteligente que eso, si intenta algo contra mi perderá a su preciado hijo, ¿sabes que alguien podría reclamar su puesto, cierto? Sin mi él no vie, así que dejemos de jugar a las suposiciones. El alfa vino por su omega, Yerim, no vas a cambiar eso jamás

La omega cayó de rodillas sobre el suelo, con la cabeza gacha bajo las órdenes del alfa, en señal de sumisión

Yoongi ni siquiera se detuvo a mirar las heridas que tenía Jimin, solo quería sacarlo de ahí e irse lo más pronto que pudieran. El tiempo se les estaba acabando, rescatar a Jimin era la parte más fácil del plan, salir de ahí vivos era la parte difícil.

Rompiendo los alambres que lo mantenían atado, el alfa sostuvo el cuerpo casi inerte y tembloroso de su pareja y lo sostuvo contra su pecho, rodeo su espalda y piernas con los brazos para poder cargarlo

-Nunca volverás a hacerle daño.-Soltó antes de desaparecer por las escaleras

***

-¿Está bien?.-Preguntó Namjoon, su respiración estaba agitada. Habían logrado alejarse de la reserva solo por unos cuantos metros, algunos de sus hombres los seguían pero todos eran de estricta confianza

Yoongi no respondió. Jimin se aferraba a su cuerpo con necesidad, temblando

-Una vez que crucemos el río estaremos solos, Yoongi. No voy a exponerlos a ellos, no van a morir por nuestras decisiones

-Bien.-Respondió frío

-Será un poco duro, pero no podemos salir hacia la carretera, algunos estarán cuidando el camino

-Lo sé, ¿podemos darnos maldita prisa de una vez?.-Gruñó

-Bien, sígueme


**

-No importa si no me aceptas, cumpliré mi promesa de todos modos…

Jimin lo miró, tratando de mantenerse cuerdo.

-Jimin, ¿me has escuchado? Por favor, necesito que te transformes, ¿de acuerdo? Eso te ayudara un poco, tienes que hacerlo, por favor, te necesito en tu forma de lobo, tenemos que correr muy muy rápido

El pitido en sus oídos no lo dejaba oír con claridad. Se sentía mareado. Sus muñecas ya no quemaban. Yoongi maldijo cuando lo vio pálido, casi inconsciente, sabía que se debía a la pérdida de sangre y siendo un omega, todo lo que había pasado en las últimas horas lo había afectado anímicamente, pero no podrían salir de ahí si no lograba despertarlo del todo

-Jimin

El omega estiro una mano, tratando de concentrarse en la cara borrosa que tenía frente a sus ojos. Estaba a salvo. Ya no estaba en ese lugar, ya no le dolía. Ya no tenía miedo.

-De nuevo.-Susurró tan débil que Yoongi a apenas y lo escucho.-De nuevo estoy… tú… sueño, otra vez

Balbuceó, pero logró reunir las fuerzas suficientes para levantar su mano y posarla sobre la mejilla del alfa

-Beso

-Jimin.-La voz de Yoongi sonaba desesperada


Pero el omega solo pudo sonreír e inclinó su cuerpo hacia delante. Sintiendo la suavidad de sus labios contra los suyos, sonriendo, una lágrima se le escapó

-Soñé contigo otra vez…

Pero no era un sueño, Jimin estaba a salvo y Yoongi estaba cumpliendo su promesa