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Kpop

"Noche de Tormenta", la historia de Jungkook y V continúa

Descubre la segunda parte de nuestro fic: "Noche de tormenta". 

Por: Karen Mondragon

"Noche de Tormenta"

Parte 2

“No te creo”


Tae sentía sus manos heladas, volvió a limpiarse el sudor sobre sus pantalones y mordió fuertemente su labio mientras se debatía si entrar o no.

Había pasado una semana desde el campamento. Nada estaba bien. La vergüenza aún lo consumía por dentro, había sido descuidado al dejar abrazarse por ese alfa engreído. Luego de su ataque de pánico se quedó dormido y cuando despertó, Jungkook ya no estaba en su cabaña. Todos esos días que duró el viaje en los cuales se dedicó a ignorarlo y huir de él, Hobi intentó mil veces sacarle una explicación, pero el pequeño omega se negaba.

Tae!.- Escuchó un grito detrás de él, su corazón se paralizó un segundo, pero cuando giró miro a su mejor amigo corriendo con las mejillas sonrojadas a causa del frío

-¿Tú también llegaste tarde?.-Dijo con la voz entrecortada a causa del esfuerzo.-Creí que no llegaría, vamos o la señorita Lee nos pondrá falta

Hobi no le dio tiempo de oponerse y lo jalo del brazo, arrastrándolo a su cruel destino. Solo rogaba que Jungook no se apareciera en los pasillos, ojalá se haya enfermedad, ojalá decidiera irse de fuga con sus amigos. El pequeño Tae cerró los ojos y suspiró: estaba perdido.

La mayor parte de la mañana, Tae la pasó distraído, Hibo tuvo que darle algunos golpecillos en el brazo para que pusiera atención, pero fue hasta la hora del almuerzo que lo acorraló con mil preguntas.

-Yo, solo estoy cansado-Dijo removiéndose en su lugar nervioso. Hobi entrecerró los ojos y le dio un mordisco a su hamburguesa, dándole esa mira de “No te creo nada, escúpelo”.

-Y-yo… ese alfa, J-Jun...-Tae mordió el interior de su mejilla. Su corazón comenzó a acelararse

-Tae, no te entiendo ni una maldita palabra. Dime qué fue lo que pasó. ¿Te hicieron algo en el campamento? ¿Te amenazaron? Dios, dime quién fue y lo golpeare por ti-Hobi azotó los puños en la mesa y se levantó, comenzado a escanear cada una de las mesas en busca de alguna amenaza.

Eso arrancó una pequeña risita del pequeño omega

-No, Hobi, nadie me hizo nada, es solo que… la noche de tormenta, ¿recuerdas?

-Aja-Dijo el beta dando otro gran mordisco a su comida

-Bueno, pues yo…-Sintió sus mejillas calientes-Me asusté y mi omega, bueno él hizo algo muy tonto-Hobi lo miro y asintió con la cabeza para que continuara.

-Junkookaparecióymecuidotodalanoche

Tae apretó los ojos y soltó un gran suspiro, espera algún reclamo por parte de su mejor amigo, pero no escucho nada. Abrió un ojo y miro a Hobi totalmente serio. Dejó su comida sobre el plato y se limpió las moronas con la manga de su sudadera.

-No te entendí, ¿podrías repetirlo?

Tae rodó los ojos y empuño sus pequeñas manos

-Jungkook vino a mi cabaña y me abrazó, eso fue lo que paso-Gritó exasperado, los nervios lo tenían alterado y tener que decir el nombre de ese alfa imprudente le hacía revolver el estómago o ¿eran mariposas?

El omega pudo ver el momento exacto en que los ojos de su amigo se abrieron totalmente y su boca formó una gran “O”. Tae lo miro esperando que dijera algo, que estuviera enojado por ser tan imprudente, alguna burla, pero nada salía de la boca de su amigo.

Luego de lo que parecieron segundos eternos, Hobi habló

-¿Jungkook?.- preguntó en un susurro

-Sí Hobi, eso dije. Ese alfa…- Pero no termino de hablar cuando la mano de su amigo se levantó y señaló detrás de su hombro. Tae se giró y su respiración quedó atascada en sus pulmones

-Hola…

Y ahí estaba el dueño de sus miedos, de la corriente que atravesó la espalda del pequeño omega disparando los latidos de su corazón. El alfa lucía totalmente divertido, saludo a Hobi y dirigió su mirada al pequeño omega, quien estaba totalmente inmóvil.

-Hola.-Contestó Hobi amablemente y comenzó a comer sus papas fritas. Tae reaccionó ante la “traición” del beta. ¿Es que no entendía que el alfa más popular del colegio estaba frente a ellos, el mismo que lo había protegido aquella noche? Tae iba a desmayarse, se giró y trato de fulminar a su amigo con la mirada, pero un extraño calor lo distrajo. Jungkook decidió autoinvitarse a su mesa y se sentó a su lado, muy cerca a su parecer

-¿Puedo sentarme cierto?.-Preguntó el alfa. Hobi asintió divertido mirando que Tae estaba totalmente rojo

-N-no puedes sentarte aquí.-Dijo Tae en voz bajita, escucho la risa de Jungkook y quiso que la tierra se lo tragara, involuntariamente llevó una mano a su pecho. ¿La risa de una persona podría hacerte sentir cálido por dentro?

-Hey, por fin puedo escuchar tu linda voz.-Respondió el alfa

-Eh.. y-yo… tú…-Tae se había vuelto tartamudo en segundos. Respiró profundo y trato de calmarse. Su omega se armó de valor y lo miró.-¿Qué haces aquí?

-Vine a saludar, pequeño.-Jungkook le alborotó un poco el cabello.-No he sabido nada de ti desde el campamento, quiero decir, entiendo que quieras un tiempo, ¿todo ocurrió muy rápido, verdad?

Tae abrió los ojos, no quería que nadie se enterara de lo que había pasado. Dio un rápido vistazo a su mejor amigo y este parecía muy concentrado en contar los ajonjolís que adornaban el pan de su almuerzo.

-¿Podemos hablar de esto en otro lugar?.-Dijo en un susurro y mirándolo con ojos suplicantes. Se mordió el labio nervioso

-Dios, eres tan tierno.-Dijo apretándole una de sus mejillas.-Me gustaría, pero tengo práctica más tarde y eres un pequeño muy escurridizo

Tae abrió la boca indignado. ¿Qué esperaba? Era un omega inexperto, ni siquiera había experimentado su primer celo y nunca había sido besado y su miedo a las tormentas provocó un encuentro con el alfa más bonito de todos. Sus mejillas se coloraron de rojo

-Solo, es raro… todo

-Lo sé.-Dijo Jungkook suspirando y le guiño un ojo.-Pero mi alfa te reconoció, ¿estaba muy preocupado sabes?.-Dijo tomando su pequeña mano y entrelazando sus dedos.-Estabas muy asustado y al otro día ni siquiera me dirigiste una mirada

Tae de pronto se sintió triste.

-Lo lamento-Se sinceró y miro sus manos entrelazadas.-¿Por qué tu alfa reconocería a un omega como yo?

Jungkook frunció el ceño y sintió que el pequeño frente a él estaba invadido por la tristeza. Dio un apretón a sus manos y Tae levantó la mirada. Su alfa comenzaba a alborotarse en su interior por la cercanía de su omega y por el dulce olor a melocotones, su favorito desde que mantuvo al pequeño seguro aquella noche

-¿No me crees?.-Se atrevió a preguntar. Tae lo miro inseguro y su labio inferior comenzó a temblar. ¡Dios, si llora no lo voy a soportar!, pensó Jungkook.

-N-no te creo.-Tae se soltó del agarre y desvió la mirada

Eso dolió. Jungkook era un alta que llamaba la atención de los omegas, admitía que ser popular le daba cierta emoción, el capitán del equipo le daba un sentimiento de seguridad y confianza. Era un lobo que jamás podría ser rechazado si decidía confesar su interés hacia alguna porrista o algún chico bonito del colegio, podría llegar a ser un poquito arrogante, pero tampoco es que usara su atractivo para burlarse de los sentimientos de alguien o conquistar a quien pudiera.

Admite que el chico le llamó la atención desde la primera vez que lo vio, quiso socializar con él, pero el omega parecía un poco arisco. Jungkook jamás imagino que encontraría a su omega tan rápido y que sería en una situación sumamente dolorosa para su alfa. Escuchar a su destinado gritando por él casi le desgarra el alma. Encontrarlo temblando y con lágrimas corriendo por sus mejillas es una imagen que quisiera olvidar, justo ahora como las palabras que escuchó de su boca.

Jungkook suspiró, notó que el acompañante de Tae había desaparecido. Agradeció internamente por la privacidad que les había dado. Tomó la barbilla de su omega y giró su rostro lentamente hacía él. Tae tenía los ojos llorosos. ¡Demonios!, se lamentó.

-No estoy mintiendo.-Lo miro directamente a los ojos, rogando que le creyera

Tae intentó girar su rostro, pero Jungkook tomó su cara entre sus manos. No podía irse de ahí y que su pequeño creyera que estaba jugando.

-Tú… te agradezco que hayas acudido a mi llamado esa noche, yo estaba muy asustado, pero quizás tu alfa se confundió

Jungkook dejó caer sus manos y lo miro molesto.

-¿Una confusión?.-Preguntó con un gruñido que retuvo en lo más profundo de su pecho

-Alfa y omega, el instinto es natural, ¿cierto? Quiero decir, estaba en peligro y un alfa siempre tendrá en su naturaleza la protección y eso.-Tae se mordió la lengua. Sabía que lo que estaba diciendo eran un montón de tonterías y por la mirada del lobo frente a él, lo había hecho molestar.

-Nadie habría ido a tu cabaña, Tae. Amenos que sea tu alfa-Replicó sin mirar al omega

-Pero…-Intentó una vez más y se quedó callado. No tenía nada que decir, se sentía como un cobarde por dar excusas, pero no lo culpen. ¿cómo es que encuentras a tu pareja de un día para otro? Tae sufrió algunas golpizas por parte de los abusivos del colegio, vio muchas películas de terror y nunca sintió la necesidad de llamar a nadie y si lo hubiera hecho, estaba seguro que sería absurdo que su alfa fuera a su rescate, sobre todo el chico más popular y con miles de omegas detrás de él.

Pasaron varios segundos y ninguno de los dos dijo nada. Tae ni siquiera se preocupó de que alguien más en la cafetería los viera tan cerca y en una aparente discusión. Tenía miedo, sus manos estaban sudadas y su corazón golpeaba fuertemente sobre su pecho.

-¿Sabes que es instintivo y natural?.-Escucho a Jungkook, su voz sonaba ronca y muy, muy baja

Tae ni siquiera respondió. Se encogió sobre sí mismo y retuvo la respiración. Sintió las cálidas manos de Jungkook sobre sus mejillas, su nariz rozó con la suya y el aliento del alfa golpeó sobre sus labios

-Esto es instintivo, porque eres mi omega y es natural que quiera besarte

Y ante de que Tae pudiera reaccionar, sintió que el lobo estampó sus labios sobre su boca, su primer beso, en medio de la cafetería de la escuela y reclamándolo como su omega frente a todos.

Continuará....